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Especialista en Cálculos Renales — Valencia

Tipos de cálculos renales, cólico nefrítico, diagnóstico por TC/ecografía, tratamiento y prevención. Atención nefrológica en inglés en Valencia, España. Reserve hoy.

Cuándo consultar

  • Tiene un dolor intenso en el flanco que no se controla con analgésicos habituales
  • Observa sangre en su orina
  • El dolor va acompañado de fiebre, escalofríos o vómitos, lo que puede ser una urgencia urológica
  • Expulsa cálculos de forma repetida o tiene antecedentes familiares importantes de litiasis
  • Tiene un riñón único, función renal reducida o un trastorno metabólico conocido

Qué son los cálculos renales

Los cálculos renales son depósitos minerales duros que se forman en el interior de los riñones cuando sustancias presentes en la orina —calcio, oxalato, ácido úrico y otras— se concentran en exceso y cristalizan. Son extremadamente frecuentes, afectan a aproximadamente una de cada diez personas a lo largo de su vida, y el riesgo aumenta en climas cálidos y secos como la costa mediterránea. Para los expatriados, jubilados y turistas que se adaptan a los veranos de Valencia, la deshidratación es un desencadenante frecuente y evitable: el calor intenso y las actividades al aire libre concentran la orina con rapidez, y quienes no están acostumbrados a este clima son especialmente vulnerables.

Tipos de cálculos renales

No todos los cálculos son iguales, y conocer el tipo orienta tanto el tratamiento como la prevención:

  • Cálculos de oxalato cálcico: con diferencia los más frecuentes, representan la mayoría de los casos. Se forman cuando la orina contiene demasiado calcio u oxalato, con frecuencia combinado con una ingesta baja de líquidos.
  • Cálculos de ácido úrico: se forman en una orina ácida y concentrada; están relacionados con una dieta rica en proteínas animales, gota, obesidad y deshidratación. Son más frecuentes en climas cálidos como el valenciano.
  • Cálculos de estruvita: asociados a determinadas infecciones urinarias. Pueden crecer rápidamente hasta formar grandes cálculos “en asta de ciervo” y generalmente requieren extirpación quirúrgica.
  • Cálculos de cistina: son raros y están causados por un trastorno hereditario (cistinuria) en el que los riñones excretan cantidades excesivas del aminoácido cistina hacia la orina.

Síntomas: la experiencia del cólico nefrítico

Cuando un cálculo se desplaza hacia el uréter —el estrecho conducto que drena el riñón—, puede provocar un cólico nefrítico, uno de los dolores más intensos de la medicina. El dolor típicamente comienza en el flanco o la espalda y aparece en oleadas a medida que el uréter se contrae, irradiándose con frecuencia hacia la ingle. Muchos pacientes también notan sangre en la orina (hematuria), náuseas, vómitos y una necesidad frecuente de orinar. Un cálculo que cause obstrucción junto con fiebre y escalofríos es una urgencia médica, ya que puede derivar en una infección renal grave.

Cómo se diagnostican los cálculos renales

El estudio diagnóstico habitualmente incluye:

  • TC sin contraste: el patrón oro, que muestra el tamaño, el número y la localización exacta de los cálculos, y es la prueba más sensible para confirmar el diagnóstico.
  • Ecografía: útil como prueba inicial, especialmente en pacientes jóvenes y durante el embarazo, donde conviene evitar la radiación; también detecta la obstrucción del riñón.
  • Análisis de orina: en busca de sangre, cristales, infección y acidez urinaria.
  • Análisis de sangre y análisis del cálculo: midiendo calcio, ácido úrico y función renal, y analizando el cálculo expulsado para identificar su composición.

En los pacientes con litiasis recurrente, una recogida de orina de 24 horas mide las principales sustancias formadoras de cálculos y las protectoras, lo que permite elaborar un plan de prevención a medida.

Tratamiento agudo frente a prevención

El tratamiento agudo se centra en aliviar el dolor y resolver el cálculo. Los cálculos pequeños suelen pasar de forma espontánea con hidratación, analgesia antiinflamatoria y, en ocasiones, un medicamento para relajar el uréter. Los cálculos más grandes u obstructivos pueden necesitar litotricia por ondas de choque (rotura del cálculo con energía dirigida) o procedimientos mínimamente invasivos realizados por un urólogo.

El tratamiento preventivo es donde reside el beneficio duradero, ya que la mitad de los pacientes con litiasis formarán otro cálculo en los cinco a diez años siguientes si no se aplica ninguna medida. Basándose en el tipo de cálculo y en los resultados de orina de 24 horas, el nefrólogo puede recomendar cambios dietéticos, aumento de la ingesta de líquidos y, en algunos casos, medicamentos como las tiazidas para los cálculos de calcio o el tratamiento alcalinizante para los de ácido úrico.

Dieta, hidratación y el calor mediterráneo

Para la mayoría de los pacientes, la prevención comienza con los líquidos. El objetivo es producir unos 2 a 2,5 litros de orina al día —más en el verano de Valencia, cuando el sudor concentra la orina—. Mantener la orina de color pálido es una guía cotidiana fiable.

Los ajustes dietéticos dependen del tipo de cálculo, pero habitualmente incluyen reducir la sal, moderar la proteína animal, mantener una ingesta normal (no restringida) de calcio procedente de los alimentos y limitar los alimentos ricos en oxalato solo cuando sea pertinente. La dieta mediterránea equilibrada, con abundante fruta y verdura, tiende a ser protectora, en parte por su contenido en citrato y potasio.

Una forma sencilla de entenderlo: el urólogo trata el cálculo que tiene ahora, mientras que el nefrólogo trabaja para impedir que se forme el próximo. Si sufre cálculos recurrentes, tiene la función renal alterada o existe una causa metabólica, el seguimiento nefrológico —explicado con claridad en inglés para los pacientes internacionales en Valencia— ayuda a proteger sus riñones a largo plazo.


Referencias

  1. EAU Guidelines on Urolithiasis 2023. European Association of Urology. uroweb.org
  2. Türk C, et al. EAU Guidelines on Diagnosis and Conservative Management of Urolithiasis. Eur Urol. 2016;69(3):468–474. PubMed 26318710
  3. Curhan GC, et al. A prospective study of dietary calcium and other nutrients and the risk of symptomatic kidney stones. N Engl J Med. 1993;328(12):833–838. PubMed 8451427
  4. Ferraro PM, et al. Dietary protein and potassium, diet-dependent net acid load, and risk of incident kidney stones. Clin J Am Soc Nephrol. 2016;11(10):1834–1844. PubMed 27445166

Preguntas frecuentes

¿Debo consultar a un nefrólogo o a un urólogo por los cálculos renales?
Depende de la situación. El urólogo trata el problema mecánico agudo: extraer o fragmentar un cálculo que está obstruyendo las vías urinarias, a menudo mediante litotricia por ondas de choque o cirugía mínimamente invasiva. El nefrólogo se centra en averiguar por qué siguen formándose cálculos, realizando estudios metabólicos y diseñando un plan de prevención. Los pacientes con litiasis recurrente se benefician de la colaboración de ambos especialistas.
¿Por qué el clima de Valencia aumenta el riesgo de cálculos renales?
El calor y la humedad incrementan la pérdida de líquidos a través del sudor, de modo que la orina se concentra más y las sales formadoras de cálculos cristalizan con mayor facilidad. Los expatriados, jubilados y turistas que no están acostumbrados al verano mediterráneo corren un riesgo especialmente elevado. Beber suficiente agua para mantener la orina de color pálido durante todo el día es la medida preventiva más sencilla y eficaz.
¿Cuánta agua debo beber para prevenir los cálculos renales?
La mayoría de los pacientes con litiasis deben intentar producir unos 2 a 2,5 litros de orina al día, lo que generalmente implica beber entre 2,5 y 3 litros de líquido, más en época de calor o con ejercicio. Una guía práctica es beber lo suficiente para que la orina se mantenga amarillo pálido. Repartir la ingesta a lo largo del día, incluyendo un vaso antes de acostarse, es más eficaz que beber grandes cantidades de una sola vez.
¿Tengo que eliminar el calcio de mi dieta para evitar los cálculos de calcio?
No; es un error frecuente. Restringir el calcio en la dieta puede de hecho aumentar el riesgo de los cálculos más habituales (de oxalato cálcico), porque el calcio de los alimentos se une al oxalato en el intestino y evita su absorción. Los verdaderos culpables suelen ser una ingesta elevada de sal, el exceso de proteína animal y la deshidratación. Para la mayoría de los pacientes se recomienda una ingesta normal de calcio procedente de los alimentos.
¿Puede un cálculo renal pasar solo o siempre necesita cirugía?
Muchos cálculos pequeños, especialmente los de menos de 5 milímetros, pasan solos con hidratación, analgesia y a veces un medicamento que relaja el uréter. Los cálculos más grandes, o los que causan obstrucción, infección o dolor persistente, pueden necesitar una intervención. Una TC ayuda a determinar el tamaño y la posición para elegir el abordaje más adecuado.

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El Dr. Villaro atiende pacientes todos los jueves en el Hospital Vithas 9 de Octubre, Valencia.

Jueves 16:30–20:30 en Hospital Vithas 9 de Octubre, Valencia

Dr. Juan Luis Villaro Gumpert

Escrito y revisado por

Dr. Juan Luis Villaro Gumpert

Nefrólogo con más de 40 años de experiencia. Doctor Cum Laude, Universidad de Navarra. Nº de colegiado 13402

Última revisión:

Hospital Vithas 9 de Octubre Consulta en español e inglés