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Médico de Nefropatía Diabética — Valencia

Atención de la nefropatía diabética en Valencia con el Dr. Villaro, nefrólogo con consulta en inglés. Diabetes y riñones, cribado, inhibidores SGLT2 y tratamiento.

Cuándo consultar

  • Tiene diabetes tipo 1 o tipo 2 y no se ha realizado un control renal este año
  • Un análisis de orina ha mostrado albúmina (microalbuminuria) o su FGe está descendiendo
  • Su presión arterial está aumentando o es más difícil de controlar
  • Tiene diabetes junto con hinchazón, orina espumosa o cansancio inexplicado

Cómo daña la diabetes a los riñones

La nefropatía diabética —también denominada enfermedad renal diabética— es el daño renal causado por una diabetes de larga evolución. Es una de las causas más frecuentes de enfermedad renal crónica en todo el mundo y un motivo principal por el que algunas personas acaban necesitando diálisis o trasplante. La buena noticia es que en gran medida puede prevenirse y tratarse cuando se detecta de forma precoz.

La glucemia persistentemente elevada lesiona los pequeños vasos sanguíneos de los glomérulos, las unidades filtrantes de los riñones. Con el tiempo, los filtros se engrosan, se cicatrizan y se vuelven permeables, permitiendo que la proteína (albúmina) escape hacia la orina. La hipertensión arterial, que habitualmente acompaña a la diabetes, acelera este daño. La combinación de glucosa elevada y presión alta es lo que impulsa el deterioro gradual de los riñones.

El Dr. Juan Luis Villaro Gumpert, nefrólogo en el Hospital Vithas 9 de Octubre de Valencia, trabaja estrechamente con personas que tienen diabetes para detectar de forma precoz la afectación renal y proteger su función a largo plazo, atendiendo a pacientes españoles e internacionales tanto en inglés como en español.

Los estadios de la nefropatía diabética

La enfermedad renal diabética progresa a través de estadios reconocibles:

  • Microalbuminuria: aparecen cantidades pequeñas pero anómalas de albúmina en la orina. Es el estadio más temprano detectable y el más tratable, con frecuencia presente antes de que aparezca ningún síntoma.
  • Macroalbuminuria (proteinuria manifiesta): se pierde una mayor cantidad de proteínas, la presión arterial suele elevarse y la función renal comienza a disminuir.
  • Descenso progresivo del FGe: la filtración cae de forma constante a través de los estadios de la ERC, a veces con hinchazón y fatiga.
  • Enfermedad renal terminal: insuficiencia renal avanzada en la que puede ser necesaria la diálisis o el trasplante.

Detectar la enfermedad en el estadio de microalbuminuria ofrece la mejor oportunidad para frenar o incluso revertir el proceso.

La relación entre la HbA1c, la presión arterial y la función renal

Dos parámetros producen la mayor parte del daño —y también la mayor parte de la protección—. La HbA1c, que refleja la glucemia media durante los últimos tres meses, indica el grado de control de la diabetes; mantenerla en un objetivo individualizado reduce la lesión renal. La presión arterial es igualmente crítica: incluso reducciones moderadas, generalmente por debajo de 130/80 mmHg, frenan de forma significativa el deterioro renal. Controlar ambos parámetros, junto con la proteinuria, es la base para preservar la función renal en la diabetes.

Recomendaciones de cribado

Dado que la nefropatía diabética inicial no produce síntomas, el cribado es imprescindible. Todas las personas con diabetes tipo 2 deben hacerse la prueba desde el diagnóstico, y las que tienen diabetes tipo 1, aproximadamente cinco años después, y luego al menos anualmente. El cribado utiliza un sencillo cociente albúmina-creatinina en orina más un FGe en sangre. Detectar la microalbuminuria de forma precoz permite iniciar el tratamiento mientras los riñones aún pueden recuperarse.

Medicamentos modernos

El tratamiento ha avanzado de forma significativa en los últimos años, y varios fármacos protegen ahora directamente los riñones:

  • Inhibidores de la ECA o ARA II: reducen la presión arterial y la pérdida de proteínas, y son de primera línea en la nefropatía diabética.
  • Inhibidores del SGLT2 (como la dapagliflozina y la empagliflozina): frenan el deterioro de la función renal y reducen la proteinuria, con beneficios también para el corazón, lo que supone un avance importante en el tratamiento.
  • Agonistas del receptor GLP-1: mejoran el control glucémico y el peso, y muestran cada vez más beneficios renales y cardiovasculares.
  • Antagonistas no esteroideos del receptor de mineralocorticoides (como la finerenona): ofrecen protección adicional en pacientes seleccionados.

Estos fármacos se añaden al buen control de la glucemia y la presión arterial, sin sustituirlos.

Tratamiento mediante hábitos de vida

Los hábitos cotidianos marcan una diferencia real. Una dieta baja en sal ayuda a controlar la presión arterial, mientras que la orientación individualizada sobre proteínas, potasio y fosfato cobra importancia a medida que cambia la función renal. La actividad física regular, alcanzar un peso saludable, dejar de fumar y limitar el alcohol protegen tanto los riñones como el corazón. También es importante revisar la medicación para evitar la que puede perjudicar los riñones, como ciertos antiinflamatorios.

Con un cribado precoz, la medicación moderna y medidas de estilo de vida constantes, la mayoría de las personas con diabetes puede proteger sus riñones de por vida. El Dr. Villaro proporciona explicaciones claras en inglés y registros estructurados que los pacientes expatriados en Valencia pueden compartir con su equipo diabetológico o su médico en el extranjero, garantizando una atención coordinada y sin interrupciones.

Preguntas frecuentes

¿Puede revertirse el daño renal por diabetes?
En su estadio más temprano —la microalbuminuria— el daño renal diabético a veces puede reducirse o incluso revertirse con un control estricto de la glucemia y la presión arterial, y con la medicación adecuada. Una vez que se ha establecido una cicatrización significativa y la pérdida de proteínas es importante, el objetivo pasa a ser frenar la progresión. Los tratamientos modernos, como los inhibidores del SGLT2, han hecho que este freno sea mucho más eficaz que en el pasado.
¿Con qué frecuencia debo controlar mis riñones si tengo diabetes?
Al menos una vez al año. Las personas con diabetes tipo 2 deben cribarse desde el diagnóstico, y las que tienen diabetes tipo 1, aproximadamente cinco años después del diagnóstico. El cribado es sencillo: un análisis de orina para la albúmina y un análisis de sangre para el FGe. Se recomienda un control más frecuente en cuanto aparezca cualquier anomalía.
¿Qué son los inhibidores del SGLT2 y por qué son importantes?
Los inhibidores del SGLT2 (como la dapagliflozina y la empagliflozina) son comprimidos desarrollados originalmente para la diabetes que han demostrado proteger los riñones y el corazón de forma independiente a su efecto reductor de la glucosa. Frenan el deterioro de la función renal y reducen la pérdida de proteínas, y son actualmente un pilar fundamental del tratamiento de la nefropatía diabética en los pacientes adecuados.
¿La nefropatía diabética llevará a la diálisis?
En la mayoría de los casos, no. La diabetes es una causa principal de insuficiencia renal, pero con un cribado precoz y el tratamiento moderno, la mayoría de los pacientes nunca llega a ese punto. Cuanto antes se detecta y trata la afección, mayores son las posibilidades de preservar la función renal de por vida.

Reserve su consulta

El Dr. Villaro atiende pacientes todos los jueves en el Hospital Vithas 9 de Octubre, Valencia.

Jueves 16:30–20:30 en Hospital Vithas 9 de Octubre, Valencia

Dr. Juan Luis Villaro Gumpert

Escrito y revisado por

Dr. Juan Luis Villaro Gumpert

Nefrólogo con más de 40 años de experiencia. Doctor Cum Laude, Universidad de Navarra. Nº de colegiado 13402

Última revisión:

Hospital Vithas 9 de Octubre Consulta en español e inglés